El artículo 1831 del Código Civil Federal establece que el motivo que impulsa a las partes a celebrar un contrato no debe ir en contra de las leyes de orden público ni de las buenas costumbres. Esto significa que, al momento de hacer un acuerdo, las intenciones detrás de dicho acuerdo deben ser legítimas y aceptables dentro de la sociedad.
- El motivo del contrato debe ser legal.
- No debe contradecir las normas que protegen el orden público.
- Las intenciones deben ser moralmente aceptables.
Este principio busca asegurar que los contratos se realicen dentro de un marco de respeto a la ley y a los valores sociales, promoviendo así la justicia y la ética en las relaciones contractuales.
Explicación divulgativa generada por IANM con apoyo de IA a partir del texto vigente. No constituye asesoría legal ni sustituye el criterio de un abogado.